Menú

El editorial de Carlos Cuesta: Puente pide respeto… pero no se sabe ni el número de víctimas del accidente de Adamuz

Carlos Cuesta comenta la comparecencia del ministro de Transportes y recuerda sus palabras sobre un posible aumento de la velocidad de los trenes.

El audio empezará a sonar cuando acabe el anuncio

Carlos Cuesta comenta la comparecencia del ministro de Transportes y recuerda sus palabras sobre un posible aumento de la velocidad de los trenes.

Carlos Cuesta ha abierto su editorial en La Noche de Cuesta, de esRadio, con audios que atribuye a conversaciones internas tras el descarrilamiento del tren Iryo y del Alvia, y ha cargado contra el ministro de Transportes, Óscar Puente, por su gestión, por el estado de la red ferroviaria y por lo que considera una falta de respeto a las víctimas.

Según ha señalado, "lo que acaban de escuchar se supone que es la interlocución entre un maquinista" de "uno de los trenes que sufrió el letal accidente", y ha reprochado al ministro el dato oficial inicial de fallecidos: "No se sabe la cifra de muertos. Son 43. Y eso si no contamos el de Rodalies, el de Cataluña. Son 43, no 42, Óscar Puente". Cuesta ha insistido en que, tras pedir "que los medios de comunicación nos callemos por respeto a las víctimas", "acto seguido, se te olvidan las víctimas".

Una brecha en la vía

Cuesta ha criticado el tono del Centro de Control de Atocha que se escucha en el audio, donde el maquinista alerta: "Repito: descarrilamiento. Estoy invadiendo la vía contigua", añade que tiene "incendio también" y solicita "bomberos y ambulancias, que tengo también heridos en el tren". Para el periodista, esa respuesta evidencia una precariedad en el sistema: "Llamarle centro de control, por lo visto, es toda una exageración". Y lo ha ligado a las inversiones anunciadas: "Esto se supone que es el resultado de algo en lo que Óscar Puente nos ha dicho a todos los españoles que se habían invertido más de 3.000.000.000 en el sistema de control".

En un segundo audio, Cuesta ha destacado la llamada del Puesto de mando de Atocha a una interventora del Alvia, que responde: "Yo también he tenido un golpe en la cabeza. Tengo sangre en la cabeza". La reacción del puesto de mando, que pregunta por el teléfono del maquinista y por "cómo está el material", le ha servido para denunciar lo que califica como un funcionamiento impropio: "De nuevo, lo que se supone que es el sistema de control en un país del primer mundo".

Tras los audios, el director del programa ha enlazado con las informaciones que, según ha relatado, están saliendo de la investigación. Ha afirmado que "lo que se está investigando es una brecha en la vía" y ha leído que esa brecha "dejó muescas en todos los coches del tren de Iryo hasta que colapsó y descarriló", algo que, a su juicio, desmonta la hipótesis que atribuye el origen al propio tren: "No puede ser que a todos se les fueran cayendo trozos o que todos fueran arrastrando trozos que hicieran palanca". Cuesta ha añadido que "aparecen trenes que pasaron ya previamente" con marcas, por lo que concluye que "la brecha estaba en la vía".

Limitaciones a 160 km/h

El periodista ha denunciado que, tras meses de advertencias de maquinistas sobre vibraciones, Adif ha reaccionado después de la tragedia. Ha recordado que, tras el siniestro, "justificaban ya una rebaja de la velocidad de los trenes de alta velocidad a 160 kilómetros por hora" y ha afirmado que la motivación era el "pánico a un nuevo accidente". Ha citado nuevas limitaciones en otros tramos, incluida la del AVE Madrid-Valencia, y ha añadido que en el corredor Madrid-Barcelona "hoy vuelven a limitar la velocidad en un tramo de 78 kilómetros. Todo por dudas sobre el estado de la vía".

Óscar Puente y la cifra de fallecidos

El editorial ha incluido varios cortes del ministro. En uno, Puente pide evitar especulaciones: "Hablar de causas antes de contar con conclusiones técnicas es precipitado y, sobre todo, poco respetuoso con las víctimas y sus familias". Cuesta ha contestado cuestionando esa premisa y ha señalado que el propio ministro erró el recuento: "Lo primero, quiero trasladar, en nombre del Gobierno de España y en el mío propio, nuestro más sentido pésame a las familias de las 42 personas fallecidas". A ello, Cuesta ha replicado: "Son 43 muertos. Si vas a hablar de respeto a las víctimas, suele ser conveniente saberse el número de víctimas".

A continuación, el comunicador ha enumerado lo que presenta como balance de otros incidentes recientes, incluyendo Rodalies, y ha insistido en que "en menos de una semana" se han producido "tres descarrilamientos", además de detallar heridos y desaparecidos, para acusar al Gobierno de no estar atendiendo a las víctimas: "Ayer estuvimos dando infinidad de testimonios de las víctimas y no habían tenido llamadas suyas".

La bajada de velocidad

Cuesta también ha reproducido declaraciones del director de tráfico de Adif, Ángel García de la Bandera, que sostiene que las limitaciones temporales de velocidad son "un proceso habitual" y pueden activarse si "cualquier trabajador ferroviario ve algo". Cuesta ha respondido con ironía: "Algo que se ha salido de la normalidad. ¿Le encaja, por ejemplo, a usted un accidente con 43 muertos?".

En su análisis, el periodista ha defendido que el accidente ha confirmado que los maquinistas "tenían más razón que un santo" al alertar de botes y vibraciones y ha asegurado que ya estaban bajando la velocidad por seguridad. Ha afirmado que en el tramo de Adamuz la velocidad "tenía que haber sido de 250 kilómetros por hora", pero los trenes circulaban "a 205" y "en torno a 210" porque "no se atrevían" a ir al máximo "por miedo".

Cuesta ha atribuido esta situación al deterioro de las vías y a una reducción de la inversión real: "Ha bajado en 10 años un 42,5 % la real, la de verdad", pese a que "hay 834 kilómetros más de vía que hace 10 años" y "están pasando muchos más trenes".

Un país puntero en tanatorios

El editorial ha terminado contraponiendo un corte antiguo de Óscar Puente, en el que celebraba una red a 350 km/h: "Poniendo nuestra red a 350 por hora os convertiremos en el único país del mundo, junto con China, que tiene una red de alta velocidad a 350 por hora". Cuesta ha ironizado con que, según Adif, los maquinistas bajan la velocidad "cuando les da la gana porque han visto una mosca en el cristal" y ha advertido de que, con el estado de mantenimiento que describe, "si en España ponemos los trenes a 350 kilómetros, yo no piso un tren". Con ese planteamiento, ha rematado con una frase contundente: "Sí, sí, un país puntero. Puntero en tanatorios".

Escucha este programa en cualquier momento y lugar a través de los podcasts de Libertad Digital y esRadio. Descarga nuestra aplicación para iOs o Android, visita nuestra página web en esradio.fm, o encuéntranos en Apple Podcast, Spotify, Podimo, Amazon Music, Youtube o iVoox. ¡No olvides suscribirte!

Este capítulo puede contener información comercial de anunciantes y/o marcas colaboradoras que contribuyen a la creación y difusión de nuestros contenidos. Gracias por colaborar con nuestras marcas colaboradoras.

Temas