No dije que sí... y me contemplaste como intentando grabar todos los detalles de mi rostro, hasta que te pillé.
No dije que sí...y no apartaste la mirada. Sonreíste y dijiste que el espejo era un buen aliado para mirar cómodamente.
No dije que sí... y empezó la cacería, parecías tener un objetivo claro de seducción.
No dije que sí... y aprovechaste los días en que nos encontrábamos para hacerlos inolvidables y cada vez más atrevidos.
¡¿Y si hubiera dicho que sí?!...
Hubieras descubierto el sabor del mar en mi piel como querías.
¡¿Y si hubiera dicho que sí?!...
Me hubiera enamorado de tu tez morena y tus cabellos largos y negros.
De tus insistentes piropos y conversaciones divertidas.
De tu frescura, tu seguridad y tesón.
¡¿Y si hubiera dicho que sí?!...
Hubiera vivido unas vacaciones intensamente apasionadas...o no.
No lo sabré, no dije que sí y me perdí la oportunidad de darte la oportunidad de demostrarme lo que te hice sentir.
Pero me quedo con lo que me regalaste aún sabiendo que no diría que sí.
LSD
