Menú
CARTA DE AMOR

Querido Miguel

¡Qué fácil es escribir una carta de amor cuando eres joven! Cuanto más joven, más fácil. Entre la ensoñación, la ilusión, esa necesidad perentoria de cariño y emotividad que nos acucia a las mujeres... 

Carta de Amor, "Querido Miguel"

El audio empezará a sonar cuando acabe el anuncio

¡Qué magnífica cantidad de frases necesariamente un poquito cursis, qué de pretensiones románticas por irreales, qué libertad para escribir con total seguridad sobre lo que no sabes si es un deseo, un sentimiento o el mero asomo de una realidad!

En cambio ahora, las palabras brotan rotundas, contundentes, no se dejan disfrazar. Te quiero, de manera irremediable e irrenunciable. Te quiero porque debo, porque puedo, porque quiero. Te lo debo por un compromiso que contraje y firmé allá cuando los godos, puedo quererte porque estoy viva y tengo fuerzas todavía, quiero quererte porque sin este querer me falta el aire... y encima, consiento en que me falte.

Debo, puedo y quiero se alternan y se complementan.

Muy a menudo estoy agotada, exhausta, el puedo se desvanece, es una tarea demasiado ardua, me supera, El dolor convierte mi cerebro en bruma y queda, en un fondo lejano, lejanísimo, la resonancia de saber que quiero quererte.

Muy a menudo te muestras hosco y frío conmigo. Es el momento justo en el que te fulminaría con la mirada, pero esa deuda de lealtad y gratitud me recuerda quién soy y lo mucho que debo al valiente caballero que unió su vida a la mía cuando yo no era sino un alocado proyecto de la mujer que llegaría a ser.

Siempre te quiero. Con torpeza, por supuesto. Estoy convencida de que el mejor amor todavía lo tenemos que vivir. Pero te quiero con plena libertad: ni los años, ni los hijos, ni las nietas, ni la inevitable hipoteca me obligan a quererte. Te quiero porque es una fuerza en la que una buena parte de mi misma consiste, te quiero porque no me doy cuenta de que se te noten los años. Yo siempre te veo joven y eso, querido amigo mío, debe de ser un resto de enamoramiento que perdura después de casi cuarenta años.

Estos hechos tozudos me hacen concluir que sí, que es amor lo que te tengo.

Carmen 

0
comentarios

Servicios

  • Radarbot
  • Curso
  • Inversión
  • Securitas
  • Buena Vida
  • Reloj Durcal