El programa Prohibido contar ovejas, conducido por Felipe Couselo, nos sumerge en una edición especial dedicada a la faceta menos académica pero igualmente magistral de David Fincher: su labor como director de videoclips. Antes de consagrarse con largometrajes que redefinieron el thriller moderno, como Seven o Zodiac, Fincher pulió su estética visual en el formato corto, trabajando con las estrellas más rutilantes de la industria musical durante las décadas de los ochenta y noventa, a menudo bajo el sello de su propia productora, Propaganda Films.
La selección musical arranca con fuerza gracias a Janie's Got a Gun de Aerosmith. Este videoclip, rodado en 1989, es una muestra temprana del interés de Fincher por las narrativas oscuras y los temas sociales perturbadores, como el abuso infantil. Con una iluminación cuidada y movimientos de cámara que anticipaban su estilo en el cine, el director transformó una canción de rock en una pequeña pieza cinematográfica de alta tensión, demostrando que el videoclip podía tener la misma profundidad que el séptimo arte.
No se puede hablar de la carrera de Fincher sin mencionar su fructífera colaboración con Madonna. El programa destaca Express Yourself, un despliegue de medios que se convirtió en uno de los vídeos más caros de la historia de la música. Inspirado por la película Metropolis de Fritz Lang, el clip presenta una estética industrial y de poder que consolidó la imagen de la ambición rubia bajo el prisma meticuloso y perfeccionista del director estadounidense, quien ya manejaba presupuestos millonarios antes de sus grandes éxitos en taquilla.
El viaje continúa con la melancolía de Roy Orbison en She's a Mystery to Me. Couselo relata la curiosa anécdota de cómo la canción fue compuesta por Bono y The Edge tras un sueño inspirado por la banda sonora de Blue Velvet. Fincher, con su habitual elegancia, capturó la esencia del tema en un entorno aeroportuario, utilizando planos detalle y una atmósfera de despedida que resultó premonitoria dada la muerte del artista poco antes del estreno del disco Mystery Girl.
En los noventa, Fincher siguió dejando su impronta con grupos como The Wallflowers. El videoclip de 6th Avenue Heartache es un ejercicio de nostalgia urbana rodado en blanco y negro. En las calles de Nueva York, el vídeo logra transmitir esa sensación de soledad y paso del tiempo que caracteriza a la letra escrita por Jakob Dylan. Según se comenta en el programa, fue el propio Fincher quien pidió dirigir la pieza tras quedar fascinado por la canción, demostrando su pasión por los proyectos que le inspiraban personalmente.
La veteranía de los Rolling Stones también pasó por sus manos en Love Is Strong, donde los músicos se convierten en gigantes que deambulan por Manhattan al más puro estilo kaiju. Poco después, el programa rescata el clásico de Sting, Englishman in New York, un vídeo donde el alto contraste y el ambiente neoyorquino subrayan la figura del extranjero en la gran ciudad, un recurso visual muy del gusto del director de The Social Network y que ha sido imitado hasta la saciedad.
Ya en 2005, y tras haber triunfado con The Fight Club, Fincher volvió al videoclip con Nine Inch Nails para dirigir Only. En este trabajo, el director hace gala de sus vastos conocimientos en efectos visuales, centrando la acción en los objetos de un escritorio que cobran vida al ritmo de la música industrial de Trent Reznor. Es una pieza minimalista pero técnicamente impecable que demuestra que su ingenio seguía intacto tras décadas de carrera y que su vínculo con Reznor daría frutos asombrosos en el cine.
El repaso no olvida a figuras del pop como Paula Abdul en Straight Up o al mismísimo Rey del Pop, Michael Jackson, en Who Is It. Fincher supo adaptar su lente a diferentes géneros, demostrando una versatilidad técnica asombrosa que le permitía pasar del rock de estadio a las coreografías más exigentes. En el caso de Jackson, durante la era Dangerous, logró una pieza de intriga que encajaba perfectamente con el tono cinematográfico que el artista siempre buscaba para sus vídeos.
El programa cierra con la emblemática Vogue de Madonna. Este vídeo es, quizás, la culminación de la etapa de Fincher en la música, una obra maestra en blanco y negro que celebra el arte, la moda y el estilo con una sofisticación visual inigualable. En definitiva, Couselo nos recuerda que para entender al David Fincher cineasta de Alien 3 o The Curious Case of Benjamin Button, es imprescindible reconocer primero al visionario que revolucionó la estética de la televisión musical en su era dorada.
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