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Garci: "Solo existe un amor que nunca falla... el fútbol"

El director de cine ha visitado a Ayanta Barilli en Es Amor donde ha hablado de su vida y nos ha descubierto su cara menos conocida. Nos ha hablado de sus dos grandes pasiones: el cine y el fútbol. Dice no creer en el amor para toda la vida.

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Ayanta Barilli ha contado con un invitado de excepción en Es Amor, José Luis Garci. Realmente se apellida García. "Lo de Garci viene porque una profesora en el instituto empezó a llamarme así". Su madre asegura que lo llamaba José y su padre chico. "Me han llamado de muchas maneras pero nunca José Luis. Si lo pienso, es como si no me llamara así, es como si me fuera un nombre ajeno".

El director de cine ganador de un Oscar por "Volver a empezar" nos ha hablado también de su familia. Hijo de un hombre del norte y una andaluza, asegura que "no nos decíamos mucho que nos queríamos pero lo hacíamos, mi infancia fue estupenda". Garci considera que "ahora la vida ya no es igual, con la televisión las comidas ya no son lo que eran". De hecho, confiesa que "no tengo móvil, ni coche, ni internet... Vivo en otro mundo y me he acostumbrado a vivir en el mío".

Cuando terminó el bachiller superior "me preguntó mi padre que qué quería ser. Le dije que escritor, pero me dijo que primero debía ganarme la vida". Así entró a trabajar en un banco de la Gran Vía, "que se llamaba entonces Avenida de José Antonio Primo de Rivera y antes Avenida de Rusia". Garci ganaba entonces 1.316,10 pesetas y fue entonces cuando "me dijo mi padre que ya que tenía un sueldo podía hacer lo que quisiera".

Garci recuerda con especial cariño aquella época porque "me dediqué a ver todas las películas de los cines de la Gran Vía, te podía decir todos los cines de Madrid y lo que echaban en cada uno". Entonces la Gran Vía albergaba 14 cines y "era increíble ver un sábado salir de la función de la noche a más de 20.000 personas". Nos reconoce tener pasión por aquella Gran Vía de luces de neón en la que le gustaba pasar ante el edificio Carrión "uno de los tres más bonitos que he visto en mi vida".

Mención aparte le merecen los cines de verano, "eran una maravilla: las estrellas, el sonido del mar si estabas en una ciudad con playa, el sonido que iba venía con el viento...".

El amor en la vida de Garci

"Nunca he tenido claro por qué nace el amor, pero lo que tengo claro es que cuando se va lo hace para siempre". El director de cine cree que "hay que tener sentido del amor pero también del humor porque es sanísimo especialmente en las relaciones de pareja". Nos confiesa que de joven "sabía que estaba enamorado cuando comía sopa de letras y con ellas formaba el nombre de la chica en cuestión".

Reconoce que nos es muy enamoradizo, "no estamos fabricados para un amor que dure toda la vida". Asegura que prefiere "los amores de cine y novela porque están siempre en presente indicativo continuo". Define a la mujer como "un ser más valiente que el hombre porque dan el primer y último paso en el amor, lo que demuestra que están más capacitadas para el mismo".

Para Garci sólo existe un amor que nunca falla, el fútbol, "porque todos los miércoles tienes tu partido de la Champions", bromea. Los ingleses son "tipos estupendos que han inventado grandes cosas: el fútbol, la democracia y el cambio de pareja con Enrique VIII".

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