
La portavoz local del PP y líder del partido en la provincia, Elena Candia, se ha convertido este jueves en la cuarta dirigente en tener el bastón de mando en Lugo en este mandato tras prosperar la moción de censura impulsada por los populares con el apoyo de María Reigosa, una concejala que dejó el PSOE y ahora es no adscrita.
La maniobra ha salido adelante en un pleno tenso con 13 votos (los de los populares y Reigosa), mientras que socialistas y nacionalistas han votado en contra. Avalada por los máximos dirigentes del PPdeG, con Alfonso Rueda al frente, la maniobra ha obligado a ceder el bastón de mando al hasta hoy alcalde, Miguel Fernández, y ha permitido a los populares recuperar el poder en Lugo después de 27 años.
El pleno se ha celebrado mientras en el exterior del consistorio varios cientos de personas se concentraban desde antes de las 11:00 horas para mostrar su rechazo a la moción. Una protesta que ha convivido con la llegada de un nutrido número de alcaldes y concejalas del PP, encabezados por la secretaria xeral del PPdeG, Paula Prado, que se han situado a la entrada de la Casa Consistorial para esperar su momento para acceder. Sin embargo, para evitar problemas, no se ha dejado entrar al público.
La gran cantidad de medios de comunicación y personal de confianza de todos los equipos de gobierno completaron el aforo de la sala de plenos antes de empezar la sesión e impidió que pudiera pasar ningún miembro del público.
En el pleno, la líder del PP de Lugo Elena Candia ha asegurado que le es "imposible" en cinco minutos dar todas las razones que "justifican" que Lugo merece un cambio. Así, ha acusado al bipartito de despilfarrar y ha citado asuntos como el trato a los trabajadores o la "incapacidad" de sacar adelante "proyectos estratégicos para la ciudad".
Por su parte, el alcalde, el socialista Miguel Fernández, ha censurado que el PP viese en la tragedia vivida en las filas socialistas, con la muerte de tres concejales, "una oportunidad para alcanzar por vías indirectas el poder que la ciudadanía no le concedió en las urnas" y ha sostenido que asegurar que esta moción está justificada "es una mentira".
El portavoz del BNG, Rubén Arroxo, que se ha referido al pacto como el de las "trapalleiras", ha citado a Miguel de Unamuno: "Vencerán, pero no convencerán". Además, ha sostenido que "no hay nada peor que una persona que traiciona o mercadear con quien traiciona su palabra". Todo, en su opinión, para "crear un clima de crispación e inestabilidad que jamás se dio en esta ciudad" y "tirar por tierra el trabajo a cambio de una ambición personal".
Asimismo, la portavoz del PSOE, Ana González Abelleira, ha acusado a PP y a la edil tránsfuga de consumar el pacto "en la oscuridad de los despachos y con la traición de los principios éticos fundamentales".
Por último, el portavoz del Grupo Municipal Ramón Cabarcos ha defendido la legitimidad de la moción de censura. "No es una alternación del sistema democrático, sino parte de su funcionamiento", ha dicho para indicar.
Joaquín García Díez había sido el último regidor popular hasta que José López Orozco fue elegido alcalde en 1999. En aquel momento lograron arrebatar una plaza del PP con un resultado electoral muy ajustado y en coalición con el BNG.
Orozco estuvo al frente del gobierno local hasta 2015, cuando Lara Méndez ocupó su lugar, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar el sillón de alcaldía.
La socialista renovó en dos ocasiones más, pero en este último mandato, en 2023, ocupó menos de un año la alcaldía, para dejar la política municipal e integrarse en la lista al Parlamento de Galicia que encabezaba el líder del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, quien se presentó como candidato a la Xunta (los socialistas quedaron situados como tercera fuerza en el hemiciclo autonómico).
Fue sucedida por Paula Alvarellos, que murió de forma repentina, tras sufrir un infarto, un año después dejando la alcaldía en manos de Miguel Fernández. Candia es ya la cuarta dirigente en tener el bastón municipal en este mandato.
