
El presidente de la Sociedade Galega de Medio Ambiente (Sogama), Javier Domínguez Lino, ha defendido que la "valorización energética (incineración) no es contraria al reciclaje, sino que es contraria al vertido".
Así lo ha expuesto en un bronco debate en la Comisión de Ordenación Territorial celebrada esta tarde de miércoles en el Parlamento de Galicia, en donde ha acusado a la oposición de querer una "Galicia negra" y "llena de vertederos". Un debate en el que BNG y PSdeG le han reprochado bajas tasas de reciclaje y han censurado su tono hacia la oposición, que tachan de "lamentable" y "sin atender a su institucionalidad".
Asegura Domínguez que los residuos "de no ser sometidos a valorización energética (incineración), tendrían que acabar enterrados en un vertedero". Opina que "el problema está en el origen" al enviar los municipios el 85% de los residuos sin separar. "El trabajo hay que hacerlo en los municipios", dice.
De este modo, Domínguez ha acudido, a petición propia, para dar cuenta del ya conocido plan estratégico 2025-30, que cuenta con una inversión de 100 millones —el Consello de la Xunta lo abordó en agosto de 2025— y que prevé la puesta en marcha de "la primera planta pública" de reciclaje textil —con la creación de 16 empleos en su primera fase—, con más de 22 millones de inversión.
En su uso de la palabra, el responsable de la empresa público-privada ha dedicado parte de su intervención a arremeter contra el sistema de O Barbanza de gestión de residuos, que "nació de una iniciativa política para desafiar al Gobierno y acabó llamando a la puerta de Sogama".
Responsabiliza Domínguez a la oposición de que "se dividió a Galicia en dos tipos de gestores": "los buenos" y ecologistas, que "decían que hacían compost" y que intentaban "convencer a la ciudadanía de que la valorización energética era contaminante"; y los "malos" y "antiecológicos", con Sogama, que "lo quemaba todo". "Los ecológicos no eran tanto si atendemos a los datos", ha reprochado.
Además, ha lanzado ataques hacia el Gobierno por la transposición de la normativa europea para aumentar impuestos a la incineración, ya que opina que "hizo todo lo posible para truncar la viabilidad" de Sogama.
Justifica que el canon de Sogama sube en 2026 por el IPC a 111,13 euros por tonelada de forma genérica, que se sitúa en 97,6 euros de forma reducida supeditado a determinados objetivos de los municipios. Afirma que es "el canon más barato de España para plantas de su tipología".