
Sumar ha fracasado en los comicios gallegos celebrados en el día de hoy, su primer test electoral autonómico, al quedarse como fuerza extraparlamentaria, muy por debajo incluso de 3,9% que consiguió Galicia en Común en 2020.
Por su parte Podemos, que concurrió por su cuenta tras la fractura con Sumar, sigue con su desplome electoral que viene arrastrando desde 2019, superado incluso por el PACMA.
El resultado supone un golpe para Sumar, que no logra sus mínimas expectativas de conseguir dos escaños (en Pontevedra y Coruña) para ser claves en la gobernabilidad si el PP perdía la mayoría absoluta. Por tanto ni corrige la descomposición electoral que ya sufrió en 2020 la izquierda alternativa estatal (que entonces también contaba con una parte del nacionalismo) ni saca rédito de su presencia en el Gobierno nacional.
El mal resultado también empaña el liderazgo de Díaz, que pese a ser un referente político en Galicia (su comunidad natal) e implicarse en la campaña de Sumar, no ha podido corregir la concentración de voto progresista en el BNG.
