Los centros gallegos abren mañana lunes sus puertas al alumnado por primera vez desde la declaración del estado de alarma en marzo. Este retorno parcial y voluntario a las aulas estará reservado específicamente a los estudiantes de 2º de bachillerato y segundos cursos de FP medio y superior.
El Gobierno gallego decidió limitar el reinicio de la actividad lectiva a estas etapas con motivo de la próxima celebración de las pruebas de selectividad y por tratarse de alumnos de fin de ciclo, como parte de las posibilidades incluidas en la Fase II del plan de desescalada del Ejecutivo Central.
Los estudiantes que cursen estos estudios, tanto en centros públicos como privados, podrán acudir presencialmente para recibir aulas de refuerzo o bien permanecer en su casa y seguir las clases de forma 'online', del mismo modo que el resto de sus compañeros en otros niveles educativos.
El resto de etapas siguen como hasta ahora y no recuperarán la presencialidad este curso. La situación es diferente para el caso de las escuelas infantiles gallegas de 0 a 3 años puesto que, aunque no lo harán este lunes, la Xunta tiene pendiente adoptar una decisión sobre si permitirá su apertura a lo largo de esta fase de la desescalada.
El presidente del Ejecutivo, Alberto Núñez Feijóo, avanzó que este lunes habrá una reunión entre Política Social y representantes de las escuelas infantiles gallegas para decidir si estos centros vuelven a abrir sus puertas.
La Consellería de Educación, Universidade e Formación Profesional publicó este viernes la resolución definitiva sobre la incorporación a los centros educativos y el protocolo de seguridad con diversas instrucciones para organizar la actividad, el aula o el transporte escolar, entre otras cuestiones.
La actividad en el aula podrá ser retransmitida de forma telemática y el resto del cuerpo docente mantendrá las clases de forma 'online'. La atención a los alumnos se podrá realizar desde el domicilio o desde el propio centro, que de nuevo podrá requerir su presencia en función de las necesidades tanto académicas, como de evaluación o de tipo administrativo.
La dirección y el profesorado asumirá a su vez el peso de la organización de grupos, el control del alumnado y la disposición de recursos sanitarios y humanos, como geles desinfectantes o pañuelos desechables.
Tanto alumnos como profesores estarán obligados a usar mascarillas en el centro, aunque podrán prescindir de ellas dentro del aula y siempre y cuando se garanticen las medidas de distancia establecidas.
La distancia de dos metros o la mascarilla será la tónica habitual en las medidas de seguridad, tanto en aulas como en el transporte escolar, y se establecerán turnos de entrada y salida, control de aforos y la higiene y desinfección de los distintos espacios del centro.
Los docentes controlarán los movimientos del alumnado tanto en la entrada y salida del centro (mediante filas), en el interior o en los recreos. Se habilitarán, en caso de que sea posible, diferentes puntos para cada nivel educativo, una zona de entrada y otra de salida o turnos distanciados en el tiempo.
Los centros situarán elementos de señalización y de información sobre las medidas de seguridad a lo largo del inmueble y de las aulas, que estarán adaptadas en función de su capacidad y del cumplimiento de las medidas de distanciamiento interpersonal (dos metros).
La circulación de personas en los corredores funcionará en dos sentidos, y el profesorado también será el encargado de vigilar por el orden del material y su desinfección por parte del alumnado. Además de medidas de protección individual, habrá dispensadores en diversos puntos del centro, la entrada en las aulas o los baños, que tendrán que desinfectarse a lo largo del día en varias ocasiones.
La biblioteca contará con un aforo máximo de 15 alumnos y el préstamo de libros estará permitido, pero las devoluciones se situarán cajas identificadas y aisladas durante un mínimo de 14 días antes de regresar a los estantes.
Durante los recreos, se limitarán espacios, en la medida de lo posible, para permitir el distanciamiento a grupos de 50 alumnos de dos a dos metros.
Por otro lado, los padres podrán acudir durante la fase II a los centros para recoger el material de sus hijos. Para ello, las direcciones habilitarán un modelo organizativo por turnos o horarios para evitar aglomeraciones.
