
La actuación ha sido llevada a cabo en el marco de una inspección rutinaria realizada en el establecimiento para comprobar el cumplimiento de la normativa fiscal y de sanitaria de la mercancía dispuesta para su venta, según ha trasladado la Guardia Civil.
Durante la inspección, los agentes observaron que los envases carecían de las etiquetas y marcas fiscales necesarias para verificar su trazabilidad.
El propietario del local ha sido denunciado por las infracciones administrativas correspondientes a la ausencia de precintas fiscales en las bebidas y al incumplimiento de la ley de protección de personas consumidoras y usuarias. Esta última denuncia se relaciona con el riesgo que podría suponer la venta de bebidas de origen desconocido.
