
Un total de 36 alcaldes, concejales y diputados de toda la provincia de Pontevedra fueron testigos este lunes de cómo una empleada de la Diputación iba marcando sus nombres en un listado mientras dos de ellos, los regidores de Mos, Nidia Arévalo, y de Rodeiro, Luis López Diéguez, atendían a la prensa. Los representantes populares permanecían sentados en las sillas del público del salón de plenos tras solicitar verbalmente una reunión con la presidenta de la entidad provincial, Carmela Silva. Tras varias solicitudes conjuntas por escrito y otras tantas a nivel individual, en la última de ellas los cargos públicos del PP le daban un plazo que vencía hoy. Querían debatir el reparto de fondos provinciales.
Ante la falta de respuesta, organizaron una visita al Pazo Provincial en busca de Silva, que tenía la agenda repleta de actos durante todo el día en Lalín, por lo que no estaba en el edificio. Los regidores y ediles del PP critican tanto el antiguo sistema de distribución de subvenciones por parte de la Diputación como el nuevo -beneficiar a aquellos concellos a los que el anterior gobierno, popular, perjudicó-, y la falta de diálogo con el principal partido de la oposición.
Trabajadores de la Diputación eximieron a la presidenta de la responsabilidad de la decisión, que achacaron exclusivamente al secretario de la institución.
El diputado de Réxime Interno de la Diputación, Carlos López Font, lamentó que detrás de este acto se encuentra el presidente provincial del PP, Alfonso Rueda, "verdadero ideólogo de un escrache en toda regla, de una acción intimidatoria y abusiva, que se está convirtiendo el PP y el propio Rueda en un antisistema escrachista, algo que no se puede tolerar en democracia".
