El presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG) ha remitido esta semana una carta a los asociados ante la asamblea clave que se celebrará la próxima semana en Santiago y en la que se debatirá la aprobación del proyecto de viabilidad de la patronal gallega. Ese plan de futuro se basa, principalmente, en un notable recorte de la plantilla actual -se propone el despido de 8 de los 20 empleados, indemnizando con 20 días por año trabajado- y una bajada de sueldos general.
Este documento es clave para que la banca acceda a la nueva financiación que precisa la CEG, y que se está negociando con un grupo de entidades bancarias. "En las reuniones mantenidas, estas nos han trasladado su apoyo inicial, condicionado a la aprobación de las cuentas y del plan de viabilidad!, explica Antonio Dieter Moure en su carta.
¿Qué sucederá en caso contrario? El jefe de la patronal lo tiene claro, y así lo advierte en esa misiva de dos folios: "De no aceptarse, se pondría en peligro no solo la viabilidad de la Confederación, sino con ello su propia existencia, y ello nos abocaría a instar una serie de medidas concursales que debido a la especial naturaleza dela CEG conllevarían la pérdida de todos los proyectos que dependen de la colaboración de las Administraciones públicas". Es la primera vez que el presidente habla tan claro. Su carta finaliza recordando que su cargo “es temporal” y la patronal “es necesaria para las empresas de Galicia”.
