El presidente de la Diputación de Lugo, Darío Campos, ha mostrado este martes sus dudas sobre "hasta qué punto" un mensaje anónimo puede desencadenar una "macrooperación" judicial, en referencia a la operación Pulpo, instruido por la titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Lugo, Pilar de Lara, que indaga si se cometieron delitos de fraude en subvenciones y contrataciones durante la etapa del popular Francisco Cacharro y el socialista José Ramón Gómez Besteiro.
Coincidiendo con la jornada en la que ha comparecido ante la magistrada el jefe de protocolo de la Diputación, Juan Carlos Fernández Pulpeiro, sobre el que pivota la investigación, Campos advirtió que "según la prensa, se basó todo en un anónimo, no sé hasta qué punto un anónimo puede dar lugar a una macrooperación".
Antes de participar en la mesa sectorial de la Diputación con la Asociación Galega de Empresas de Tecnoloxías de Información e Comunicación para definir acciones formativas del programa de empleo juvenil 'LuGoWork', Campos defendió la gestión del anterior gobierno provincial y su antecesor y exsecretario general del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro.
"Según la prensa no se inflaron facturas ni nada parecido, lo que viene a refrendar que el gobierno anterior no hizo ninguna cosa rara a este respecto", ha comentado. En todo caso, admitió que "hay que dejar actuar" a la Justicia, si bien insistió en que "cuanto más rápida, más justa".
