Galicia arranca esta semana con dos días de tregua tras los sucesivos temporales que han afectado a la Comunidad gallega en las últimas jornadas, una calma que concluirá este miércoles con la llegada de una nueva borrasca. Así lo han asegurado a Europa Press fuentes de Meteogalicia, que han señalado que durante las jornadas del lunes y del martes el tiempo será "tranquilo". Las lluvias serán este lunes "dispersas e intermitentes" en Galicia y el punto más destacado será el descenso de las temperaturas por la entrada de aire frío del Atlántico.
Con ello, está activado el aviso por nevadas en la montaña gallega, por encima de los 1.000 a 1.200 metros, que continuará el martes. En el mar, la predicción es complicada este lunes y, de hecho, está activada la alerta naranja por olas de más de cinco metros y vientos fuertes.
De cara al martes, en MeteoGalicia esperan que la jornada sea "todavía más tranquila", con menos precipitaciones y temperaturas frías. La alerta por viento en el mar permanecerá en nivel amarillo por la mañana, pero confían en poder desactivarla después.
Para este miércoles, los meteorólogos esperan un "empeoramiento brusco" de las condiciones con la llegada de una nueva borrasca de viento y lluvia en la que será necesario activar de nuevo los avisos. No obstante, esta situación será "transitoria" y las condiciones mejorarán de nuevo el jueves.
Preocupación por el caudal de los ríos
Las lluvias caídas en las últimas jornadas en Galicia mantienen en niveles elevados los caudales de ríos como el Miño, el Sil, el Támega o el Neira, en los que está activada la prealerta o alerta por posibles desbordamientos en distintos puntos de Galicia.
Así, el río Miño mantiene el nivel de prealerta por el alto nivel de su caudal a su paso por Ourense, donde registra una altura de más de seis metros y causa preocupación también en Lugo, donde la pasada noche se detectó un nuevo incremento en su caudal. En estos momentos, según los datos de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, está estable en unos 3,25 metros de altura y la alerta activada es de nivel verde.
Por otra parte, la Confederación Hidrográfica del Duero mantiene activada la alerta por desbordamiento para el río Támega a su paso por la localidad ourensana de Castelo do Val, donde la altura del cauce es de 1,81 metros, aunque con tendencia decreciente.
El río Sil a su paso por O Barco de Valdeorras (Ourense) también causa preocupación y, de hecho, la CHMS mantiene la prealerta activada con un cauce de 9,75 metros -descendiente-. Este punto, que en el mes de diciembre tuvo una altura media del agua de 4,43 metros, registró durante el fin de semana alerta roja por riesgo de desbordamiento.
También en alerta roja por riesgo de desbordamiento estuvo durante el fin de semana el río Neira a su paso por O Páramo (Lugo), que está en este momento en prealerta con un caudal de más de dos metros.
Entre los puntos que en estos momentos también están bajo atención por el caudal de los ríos está el Miño a su paso por Begonte, donde mantiene un caudal estable de más de dos metros. En el mismo ayuntamiento, la CHMS vigila el río Ladra, que supera los tres metros de caudal y también se encuentra estable.
