Un grupo de vendedores ambulantes de Bouzas y Coia, que llevan más de un mes sin poder trabajar por la supresión de los mercadillos, gritaron hasta cansarse en el pleno municipal de Vigo que en la mañana de este miércoles aprobó el presupuesto de la ciudad para el año próximo.
Los feriantes han pedido que se reanude esta actividad, después de un mes y medio sin mercadillos, y han recordado que "hay 180 familias que no tienen para comer" si no pueden ejercer su actividad en estas ferias.
Los vendedores han mostrado pancartas pidiendo que se abran las ferias de Bouzas y Coia, y han pedido al gobierno local que siga el ejemplo de otros ayuntamientos, que han permitido la celebración de los mercadillos con medidas adicionales de seguridad.
Tras la protesta en el salón de plenos, los feriantes han continuado sus reivindicaciones con una concentración en la Praza do Rei, al grito de "¡Señor Caballero, queremos solución!".
Volviendo al pleno, la mayoría absoluta del gobierno socialista garantizaba su aprobación, pese a lo cual hubo un tenso choque dialéctico con la oposición, PP y Marea.
Sin embargo, quienes más dificultaron la sesión fueron las críticas de los ambulantes, a los que el gobierno no recibe ni da fecha para la reapertura.
En el plano económico, el presupuesto aprobado normaliza la situación municipal ya que durante 2015 el Concello funcionó con las cuentas del año pasado prorrogados. El PSOE ignoró la demanda de la oposición de que aplazara la decisión para revisar los ingresos del IBI y licencias tras la anulación del Plan General por el Tribunal Supremo.
