El expolicía local que grabó al alcalde de Lugo, Xosé José López Orozco, en su despacho cuando le ofrecía un supuesto enchufe en empresas concesionarias del Concello declaró ante Pilar de Lara que Francisco Fernández Liñares contrataba a empresas para "hacer trabajos innecesarios o ilógicos" en la zona rural, con el objetivo aparente de "gastar material".
En su declaración -en la que Camilo Bargueiras describe cómo trabajó en dos plazas diferentes para la Administración consiguiendo siempre con antelación el examen- explica que, cuando ocupó un puesto en el parque móvil, observó cómo Liñares recurría a la empresa Portosar en momentos de apuro.
Sin embargo, los obreros de la firma eran de poca ayuda porque "no tenían mucho conocimiento", hasta el punto que integrantes de las brigadas municipales de zona rural "iban por las tardes a enseñarles, a cambio de 40 euros o así". "Daba la sensación de que tenían ganas de gastar el material, como asfaltar cuando llovía", explica, y añade que "no tiene sentido contratar a una empresa que no tiene ni camión para gravillar" por lo que concluye que "había intereses".
