El asalto a la casa rectoral de la parroquia de Cruces, en el municipio de Padrón, ha dejado al cura herido y a su asistenta, muerta. Los hechos ocurrieron sobre las nueve de la noche de ayer, cuando tres individuos entraron en la casa y le dieron una paliza al cura y a la mujer, a los que ataron y amordazaron.
Al parecer, según publica La Voz de Galicia, la asistenta logró soltarse y se puso a gritar lo que hizo que los ladrones le apretaran más la mordaza, con lo que podrían haberle provocado la muerte por asfixia, a la espera de lo que determine la autopsia.
El párroco fue trasladado en ambulancia al Hospital Clínico de Santiago, poco antes de la dos de la madrugada.
Un amplio dispositivo de la Guardia Civil, Policía Judicial, la jueza de guardia de Padrón y la forense han estado en la vivienda hasta altas horas de la madrugada.
