La situación sociolaboral por la que atraviesa el Concello de Ames es de sobra conocida. Bien si se considera una ‘quiebra política’ o una ‘deuda histórica’ con los trabajadores, que ahora pone en evidencia el reducido equipo que preside Santiago Amor Barreiro, o se trata de un descontrol sin precedentes. El caso es que la gestión del regidor está una vez más en entredicho. Este jueves, un centenar de personas participaron en un acto de protesta en demanda de que se convoque la mesa de negociación, y reclaman -entre otras- que el Concello acate el fallo judicial que obliga a restituir una parte de la paga extra del año 2012. Casualidad o no, lo cierto es que momentos después de las protestas el pleno de Ames pidiera la convocatoria de un referéndum para decidir el modelo de Estado y rechazara licitar el servicio de agua y alcantarillado, lo que supondrá un gasto adicional al Concello de 1.600 euros diarios.
Todo tiene un límite. Y más en estos momentos de crisis. Pero hay personajes, como Santiago Amor Barreiro, que fueron aupados a puestos de responsabilidad en la gestión política y que han aprovechado los malos tiempos para hacer lo que quieren. El regidor de Ames no piensa en las obligaciones con los ciudadanos y en los derechos de los trabajadores, y gasta -malgasta- lo que no es suyo.
Un claro ejemplo de este despilfarro se ha conocido poco después de la protesta de los trabajadores. El pleno de Ames ha rechazado licitar la traída y aguas fecales por dos años, prorrogables a tres. La pésima gestión del alcalde supondrá un coste a los ciudadanos de 1.600 euros diarios, ya que existen dudas para comenzar un nuevo procedimiento y licitarlo antes de caducar el actual, el próximo 3 de septiembre.
Por si fuera poca evidencia, a ello se une el despilfarro en gastos suntuarios superfluos, mientras que se recorta en las partidas destinadas a comedores escolares, policía local, asistencias técnicas y toda clase de acciones sociales del municipio. Unos recortes que afectan de forma directa al personal, que también ve mermado su salario. Eso sí, Amor Barreiro "estimó" que el pago de parte de la paga extra podría efectuarse en la próxima nómina. Pero no lo ha asegurado.
Quiérase o no, lo que ahora se descubre es que la situación puede ser mucho peor, a tenor de la falta de diálogo y de las erráticas políticas del regidor de Ames.
