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TDND: En la guerra y en los mercados, el que aguanta triunfa

Tu Dinero Nunca Duermen recibe al coautor de La Guerra Financiera Asimétrica y la mitad del dúo Quiet Investment David Núñez Longueira.

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La libertad financiera: ¿mito o realidad? ¿Algo al alcance de nuestra mano de simples mortales o un sueñoque sólo está reservado para unos pocos millonarios? ¿Cómo acercarnos de la manera más sencilla posible a ese objetivo? No son preguntas sencillas, pero sí muy interesantes. De las que todos nos hacemos y con las que siempre dudamos, con una mezcla de ilusión, miedo, escepticismo y ambición.

Para intentar responderlas, esta semana, en Tu Dinero Nunca Duerme, de la mano de Value School, damos la bienvenida al coautor de La Guerra Financiera Asimétrica y la mitad del dúo Quiet Investment David Núñez Longueira.

“La guerra asimétrica es un conflicto entre dos contendientes en el que hay un desequilibrio enorme entre los dos contendientes. Nosotros hemos extrapolado ese concepto, que hemos aprendido de nuestra experiencia profesional, al mundo financiero. Vemos un conflicto entre el ciudadano, el pequeño inversor, el Gobierno (los impuestos) o los grandes actores financieros (como la banca)”, nos explica Núñez.

Su planteamiento se basa en la gestión pasiva, el tipo de inversión de bajo coste, pero rentable a largo plazo para el pequeño inversor. Estos son los primeros consejos que ofrecen a los principiantes: “Cuando inviertes de esta manera, lo mejor es no complicarse la vida. Porque, si no, acabas haciendo gestión activa, cuando querías hacer pasiva. Un índice amplio, tipo el MSCI World, o, dada la hegemonía norteamericana, podría valer el S&P 500”.

“Los fuertes [también en la guerra] pierden a veces porque no tienen voluntad (un plan, compromiso, paciencia...) mientras que los otros, los insurgentes, en muchas ocasiones sí tienen esos principios de constancia y disciplina: en la guerra y en los mercados con gestión pasiva, el que aguanta triunfa. La gestión pasiva, no te exige intelectualmente, como la gestión pasiva; pero sí te exige psicológicamente, porque te pide que aguantes y te ates a tu plan”, asegura Núñez.