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Las claves de la decadencia de Occidente y el auge de China

El analista Florentino Portero advierte de cómo puede aprovechar China la falta de credibilidad internacional de Occidente y la debilidad de EEUU.

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La crisis que ha provocado la huída de EEUU y el resto de países de aliados de Afganistán y la rápida toma del poder del régimen talibán ha sido un golpe muy duro para la credibilidad internacional de las potencias occidentales. La imagen que ha generado esta situación está siendo aprovechada por potencias como China y Rusia para desacreditar el papel de Occidente y ocupar su lugar en la hegemonía mundial.

En el programa Es la Mañana de Federico de esRadio el analista de cuestiones internacionales y profesor universitario Florentino Portero ha dado su punto de vista sobre esta situación y sobre los retos que van a suponer para algunos países como Taiwán o regiones como Hispanoamérica.

Portero ha asegurado que el origen esta en que “la OTAN desde que se produjo desaparición por disolución de la URSS ha ido perdiendo cohesión y se ha ido convirtiendo en una máquina burocrática donde los diplomáticos más que los militares tenían un peso específico”. Cree que “después de lo ocurrido en Afganistán es evidente que la situación real de la Alianza Atlántica es de extrema fragilidad”.

En este sentido ha contado que “en el último Consejo Atlántico la OTAN aprobó darse a sí misma un año para ser capaz de aprobar una estrategia, es decir, de dotarse de una identidad: estoy para algo, tengo unos problemas, unos retos y unas amenazas y voy a actuar de una manera determinada frente a esos riesgos y amenazas”. Argumenta Portero que “después de lo de Afganistán es poco creíble que en la próxima cumbre, que será en Madrid en primavera, los miembros de las OTAN seamos capaces de llegar a algún acuerdo”. “Si la Alianza Atlántica venía muy tocadita tiempo atrás lo de Afganistán puede ser la puntilla”, ha añadido.

El analista ha apuntado también que “cualquier máquina burocrática puede seguir viviendo sin razón de ser porque para eso está la burocracia” pero en el caso de la OTAN su “credibilidad está por los suelos”.

Biden y el ridículo afgano

La clave de esta situación está en la imagen que ha provocado la huída de Afganistán de Occidente encabezada por EEUU. El analista ha asegurado que “no sabemos quién tomó la decisión crítica de retirar primero a los soldados y luego a los civiles” algo que cree que “es de locos”.

“El cierre la base aérea de Bagram, que era el núcleo del poder de EEUU en Afganistan, es absolutamente incomprensible”, ha dicho Portero y ha señalado que “dejar únicamente unas unidades limitadas para proteger el aeropuerto de Kabul sin poder penetrar en el interior y sin poder sacar a los civiles es una auténtica locura”.

Al analista le “extrañaría mucho” que la decisión de evacuar primero a las tropas “procediera del Pentágono”. Cree que “los militares conocen su oficio” por eso sospecha que la idea viene “más bien de la Casa Blanca”. La administración Biden decidió “retirar cuanto antes a los militares sin evaluar suficientemente que sin esa fuerza militar no era posible de verdad mantener la seguridad en le aeropuerto ni garantizar que los que no estaban dentro pudieran entrar”.

Sobre el presidente de EEUU, Joe Biden, y las excusas que ha puesto durante esta crisis ha indicado que "calquier político mediocre cuando se siente acorralado echa mano de la demagogia”. Piensa que “esas declaraciones de Biden diciendo que todo se ha hecho muy bien es, sencillamente, la respuesta de un hombre que se siente débil, acorralado e incomprendido y que percibe que los demás asumen que él ha fracasado”. Por ese motivo cree que Biden “trata de defender lo que ha hecho”.

“Evidentemente es una situación absolutamente ridícula”, ha apuntado Florentino Portero que ha argumentado que “esas declaraciones no las hubiera hecho antes del fracaso”. Para el analista “en estos momentos la popularidad de Biden, no solo en EEUU sino en el conjunto del planeta, cae en picado, es triste que un presidente de EEUU acabe diciendo estas cosas”.

El ensimismamiento de Occidente

Florentino Portero también ha comentado cómo se está tratando la deriva comunista de Perú y de otras regiones desde Occidente y cuáles son las claves de esa falta de interés. Piensa que no habría que criticar en este caso “a los periodistas” porque “desde la crisis económica de 2008 seguida por la crisis derivada de la pandemia las sociedades occidentales han concluido que no tienen fuerza para ocuparse de asuntos internacionales y que, sobre todo, tienen demasiados problemas en casa”.

Para el analista “estamos ante un proceso de ensimismamiento en el que sólo interesa lo propio y eso lleva a argumentos que sí son de pereza”. Portero ha indicado que “se ha visto con lo de Afganistán cuando se dice que ‘no tiene solución’. Ese tipo de comentarios son muy comunes ahora en EEUU y Europa y, en realidad, se deriva de la gravedad de los problemas de casa". “La gente se da cuenta que todo va a cambiar mucho en los próximos años y que el modelo industrial que hemos heredado está dejando de funcionar. Todo está cambiando y, sencillamente, la gente siente miedo y quiere concentrarse en lo inmediato”, ha añadido.

“El gran tema de hoy ni es Afganistán ni Perú sino la crisis de la modernidad que da paso a las corrientes relativistas”, ha explicado Florentino Portero. El analista ha advertido que eso “se traduce en una absoluta falta de una falta de confianza de Occidente en sí misma, una renuncia a lo que han sido nuestros valores tradicionales y una desconfianza de nuestra capacidad para razonando entender la realidad”. Para rellenar ese espacio se hace con “esas nuevas religiones políticas fashion como la ecología o el mundo del género que no dan respuesta a los grandes temas de nuestro tiempo".

Portero cree que “mientras occidente no recupere fe y la confianza en sí misma está abocada a hacer el rídiculo en primer lugar y a la decadencia en segundo lugar”.

Decadencia de EEUU y hegemonía de China

El analista también ha opinado sobre la pérdida paulatina de peso internacional que tiene EEUU en favor de otras potencias, especialmente China. Cree que la causa se debe a “la guerra civil cultural que vive EEUU y que no tiene precedente”. “Nunca la sociedad norteamericana ha estado tan rota y tan profundamente dividida. Es imposible que una gran potencia ejerza influencia internacional si está dividida porque no puede tener una estrategia. Va a ir dando bandazos de una presidencia a otra y el Capitolio no va a ser capaz de dar estabilidad a la política”, ha explicado.

En este sentido, ha argumentado que “el resto de potencias en unos casos aprovecharán esa debilidad del hegemón y en otros la sufrirán” y ha puesto de ejemplo a Europa, que se encuentra en una posición de debilidad sin el escudo de EEUU.

Para Portero a la hora de afrontar la decadencia occidental “la diferencia entre Rusia y China es que Rusia va de farol y China no”. El analista ha comentado que “Rusia es un país que no funciona pero que tiene capacidad nuclear y grandes depósitos de hidrocarburos que le permiten tener el estado en pie. No está generando patentes, no tienen una sociedad unida y optimista sobre su futuro y China sí”.

Sobre el gigante asiático, ha explicado que “China en estos momentos está viviendo un tiempo dulce, la sociedad está suficientemente cohesionada y respalda al poder político, el partido es un partido formado por gente inteligente muy bien preparada y sí tienen estrategias a largo plazo”. Ve su “gran problema” en “la corrupción” y ese cáncer “poco a poco irá minando al partido”. “Pero hoy por hoy China sí sabe lo que quiere y sí va a aprovechar, y de qué manera, la debilidad de EEUU durante un tiempo”, ha remarcado.

En este sentido ha salido el ejemplo de Taiwán y cómo le afecta el abandono de EEUU de Afganistán. Portero ha contado que “Biden justificó la salida de Afganistán con la idea de que lo prioritario era la amenaza china y ocuparse de China”. “Después de esto nadie se va a creer que EEUU vaya a defender a Taiwan en caso de un acto de fuerza china”, ha afirmado.

Para el analista, “Biden lo que ha demostrado es la debilidad de EEUU y por tanto facilita un acto de fuerza de China sobre Taiwán”. Portero ha advertido que en distintos medios de los países de la zona y en centros de análisis internacional se percibe que “en Taiwán está extraordinariamente preocupados”. Por eso cree que “uno de los grandes derrotados de lo ocurrido en Afganistán son los chinos de Taiwán”.

La forma en la que China se hará con el control de la isla de Taiwán no la conoce pero es consciente que “China tiene medios distintos y estrategias a largo plazo”. “China tiene descontado que Taiwán se va a reintegrar al espacio de soberanía chino”, ha apuntado.

La oposición venezolana, al servicio de Maduro

Florentino Portero también ha analizad la situación de Venezuela y, en especial, de la oposición al régimen de Nicolás Maduro. Ha contado que “en estos momentos Maduro es el que está dirigiendo toda esta farsa diplomática”.

Cree que “después del fracaso de la administración Trump con el intento de un golpe de Estado interno contra Maduro ahora se ha vuelto con Biden a los argumentos típicamente europeos de que hay que hablar con el régimen. Eso le fortalece y le da tiempo al régimen como históricamente ha ocurrido con Cuba”.

Para Portero, “el régimen de Maduro no contempla una salida pacífica porque ellos, los que ahora gobiernan en Venezuela, no tienen opción en un mundo post Maduro porque la Justicia internacional los va a perseguir por un montón de delitos que van desde asesinatos hasta robo o narcotráfico”. Por este motivo es “muy pesimista ante la posibilidad de que por vía diplomática se pueda salir de la situación de Venezuela”.

Sobre la oposición al régimen ha dicho que “es el resultado de la doble presión de EEUU y la UE para que se unan y dialoguen con Maduro y encontrar una salida”. “Sin EEUU y sin Europa la oposición venezolana es un conjunto de personas que está fuera del país y poco más”, ha explicado. Piensa que “ya no les queda margen de maniobra y están a lo que digan y lo que se les está diciendo es eso. Tuvieron la gran oportunidad durante la administración Trump y el golpe de Estado interno pero eso no funcionó. Esa era la última oportunidad”.