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Noticias. "La Nochevieja" del Estado de Alarma

Tras más de siete meses de Estado de Alarma, los ciudadanos celebran la primera noche sin grandes restricciones.  

Sin Complejos

El audio empezará a sonar cuando acabe el anuncio

Anoche cientos de españoles tomaron las calles para festejar el fin del toque de queda en en la inmensa mayoría del país. En la capital, al grito de "libertad", los jóvenes han sido los que más han disfrutado de las primeras horas de esta nueva normalidad. Una hora antes de medianoche, un centenar de personas se concentraban en la Puerta del Sol para empezar las celebraciones que fueron interrumpidas por los agentes locales que despejaron la plaza antes de las once y media de la noche. A las doce en punto, los agentes disolvieron el cordón de seguridad y los madrileños celebraron una particular “Nochevieja” con cuenta atrás incluida.

Unas escenas que se repitieron en varias ciudades españoles como Granada, Valladolid y Salamanca donde incluso se llegaron a escuchar fuegos artificiales. De hecho y ante un previsible desmadre, la Guardia Urbana de Barcelona decidió reforzar un 30% el número de agentes en esta primera noche sin toque de queda.

En este sentido, el director de Sin Complejos, Luis del Pino, no entiende como después de publicarse las imágenes de las concentraciones al aire libre, el término “Puerta del Sol” se convirtió en trending topic en Twitter y acusa de este señalamiento a la izquierda que , asegura, “es experta en centrar el tiro en Madrid”. Así, explica que las escenas de las reuniones en las plazas fueron “igual en Barcelona y en otras ciudades”.

Además, del Pino asegura que, a pesar del alarmismo, “no es verdad que todo el mundo se lanzase a la calle” y estima que solo “celebraron” el fin del Estado de Alarma “en torno a 10.000 personas en toda España” puesto que “la inmensa mayoría sabe que el fin del Estado de Alarma no es el fin de la emergencia sanitaria”.

Finalmente, carga contra el Ejecutivo por “el exceso de legislación” de normas de seguridad y cree que “la extrema dureza de las normas se ve compensado por su sistemático incumplimiento”.