Menú

Entrevista a Javier Santacruz: "El acuerdo del Brexit es bueno, pero ahora España tiene que jugar bien cartas como Gibraltar"

El profesor del IEB y colaborador de esRadio Javier Santacruz analiza el acuerdo del Brexit alcanzado en Nochebuena: "Es un pacto a la canadiense".

El audio empezará a sonar cuando acabe el anuncio

El economista, profesor del IEB y colaborador de esRadio y Libertad DigitalJavier Santacruz, ha analizado este martes en Es la Mañana de Federico el acuerdo alcanzado entre Reino Unido y la Unión Europea para el Brexit.

"En términos generales", dice Santacruz, "es un buen acuerdo para ambas partes", pero advertía de que "ahora tenemos que jugar las cartas que han quedado pendientes como el caso de Gibraltar o la unión de los servicios financieros porque se ha roto la unión de mercado que teníamos".

En cuanto al acuerdo obtenido por Johnson, frene al que cerró May el año pasado, Santacruz considera que "el acuerdo de May era mucho peor, tanto para la parte británica como para la europea".

En cuanto a cómo nos afecta el acuerdo Santacruz considera que quizá lo más destacado del acuerdo "para la mayor parte del tejido productivo español" es al unión aduanera en materia de bienes: "Que no haya aranceles ni cuotas en el transporte de mercancías" es muy buena noticia, decía Santacruz, porque muy buena parte de nuestras empresas se dedican a la exportación a Reino Unido de la industria agroalimentaria, la de componentes de automóvil o la de los laboratorios farmacéuticos. "Y todo con la autocertificación en origen de los componentes", lo que supone una garantía adicional para nuestros productos.

También se ha referido Santacruz al escollo que parece peor negociado y que es el acuerdo pesquero. Cree Santacruz que un aspecto de este acuerdo "el que tiene que ver con la relocalización de la industria de transformación del sector pesquero, como puede ser la industria conservera o la astillera, puede ser muy positiva para España, al relocalizarse parte de la industria que va a salir del Reino Unido". En cuanto a los caladeros, es cierto que ha "habido que ceder una pequeña parte, pero dentro de cinco años y medio se puede volver a negociar".

Considera Santacruz que, en cuanto al tránsito de personas, "aunque no haya control de aduanas y se recupere la necesidad del pasaporte, habrá cierta permisividad y es muy probable que dentro de unos años se termine logrando, quizá no un espacio Schengen, pero sí una mayor libertad de movimiento de personas".

Y esa es la tendencia que observa este experto, que "las uniones aduaneras son difíciles de romper", y aunque en este caso lo han hecho, "en los próximos años veremos cómo esto va a ir caminando hacia una mayor integración. Esto es un pacto a la canadiense. Es un pacto de libre comercio y en esa tendencia es en la que estamos subidos."

En cuanto a las fricciones que puedan surgir, como hemos visto con el caso de la famosa cepa británica de la covid-19, Santacruz espera que "el ruido no se convierta en un serio problema", en tanto que Reino Unido sigue siendo una potencia militar importante y que domina el comercio de datos y digitalización de empresas. "Son elementos de fricción", decía Santacruz que vaticinaba que lo que tenemos ahora por delante en lo que a las relaciones con Reino Unido se refiere, "no va a ser un camino de rosas, pero lo peor lo empezamos a pasar el año pasado".