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Los años previos a la Guerra Civil: 1934. El golpe de PSOE y UGT al gobierno de la República y el nacimiento de Falange

Vuelve uno de los podcast más exitosos de Libertad Digital y esRadio. En este capítulo repasamos el año 1934 y el nacimiento de la Falange Española.

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Desmemoria Histórica, el podcast de Historia de Libertad Digital sigue su cuenta atrás analizando los años previos a la Guerra Civil española: 1930 -1936. ¿Qué pasó para que España se condenara a una brutal contienda cuyas heridas se niega a cerrar la izquierda?

 

En esta octava entrega de Desmemoria Histórica, sexto episodio de la serie dedicada al origen de la Guerra Civil española, Nuria Richart junto al historiador y escritor Pedro Fernández Barbadilo y el investigador y escritor Miguel Platón repasan el año 1934 y comentan el discurso que pronunció José Antonio Primo de Rivera en el Teatro de la Comedia de Madrid en octubre de 1933. ¿Tuvo calado el movimiento falangista en la sociedad española? 

 

El golpe de Estado del PSOE al gobierno republicano

Entre los episodios más cruciales del año 34 está la llamada Revolución de octubre, una huelga general atizada por el PSOE y el sindicato UGT y apoyada por la CNT, el Partido Comunista y los anarquistas de la FAI. Los dirigentes de izquierdas no digerían que la República pudiera estar gobernada por partidos de derechas y se negaban a admitir el resultado de las elecciones generales de 1933, comicios que ganaron las derechas, la CEDA, confederación de partidos católicos y de derechas liderada José María Gil Robles. La CEDA dobló en número de escaños al PSOE.

El Partido Republicano Radical de Alejandro Lerroux, que había quedado en segunda posición, formó gobierno y aunque al principio la CEDA no quiso participar en él, solo apoyarlo, con los meses y viendo el panorama antidemocrático y la radicalización de los socialistas Gil Robles exigió tres ministerios. Ésta fue la excusa del PSOE para iniciar unos enfrentamientos que dejaron más de 1000 muertos en toda España.

El desembarco de armas en Asturias

Otro de los episodios relacionados con la revolución de octubre es el del vapor "Turquesa", fletado por el PSOE para armar a sus militantes del norte de España. Se planeaba un "día rojo", operación liderada por Indalecio Prieto, ministro de la República por el PSOE hasta hacía un mes. Se descargaron 329 cajas, en total dieciocho toneladas de armas, municiones y explosivos. Prieto lo contó así en la prensa argentina: 

Cuando llegamos a la orilla del Nalón, cerca del puente por el que lo cruza la carretera, habían sido ya cargados varios camiones que, a máxima velocidad, iban hacia hórreos y trojes, donde quedarían escondidos fusiles y cartuchos. Aún quedaban muchas cajas sin transportar, cuando uno de los centinelas, descendiendo presuroso, avisó: ¡Viene la Guardia Civil!, oí descorrerse el cerrojo de no se cuantas pistolas. Mi autoridad se impuso a quienes querían resistir. “No vale la pena –les expliqué- verter sangre por salvar esta mercancía que, en cualquier forma, se perderá irremisiblemente, porque el tiroteo atraerá a mas fuerzas, impidiendo mover las cajs de aquí. Retírense ustedes. Nos quedamos solos el bilbaíno, el portugués y yo. Los tres saliendo a la carretera, seguimos con lentitud cuesta arriba. Frente a nosotros, cada vez más cerca, sonaban recios pasos. Pero la noche, muy cerrada, no nos consentía ver a nadie. ¡Alto!, gritó una voz, ¡Alto está!, respondí yo. Entonces vi como dos hombres que venían en pareja se separaban, quedando uno tras otro, y como se echaban sendos fusiles a la cara apuntándonos con ellos: ¡Arriba las manos!, gritó la voz imperativa de antes. Levantamos los brazos y continuamos inmóviles. El hombre de vanguardia avanzó hacia nosotros sin bajar el arma. ¿Quiénes son ustedes?, preguntó. Soy el diputado Indalecio Prieto, contesté. ¿Indalecio Prieto, el ex ministro?, volvió a interrogar. Si señor; el mismo, afirmé. Mi interrogador, bajando el fusil, se acercó para reconocerme. No se trataba de una pareja de guardias civiles, sino de carabineros, y entre estos gozaba yo de mucho afecto. Apenas hacía dos años que el general Sanjurjo, siendo Director de dicho Instituto de resguardo, me había hecho entrega de una magnífica placa expresiva de toda la corporación por los beneficios que les dispensé desde el Ministerio de Hacienda, y mucho tiempo antes, allá por 1919, siendo yo diputado, recibí un voluminoso álbum con las firmas de los once mil soldados y clases de dicho Cuerpo, agradeciéndome que en el Congreso les hubieran conseguido un aumento de sueldo. Las cantoneras y la dedicatoria de aquel álbum, todas de oro, las arranqué de sus tapas en México para fundirlas en una plancha conmemorativa del homenaje al sabio naturalista son Ignacio Bolívar. El cabo, pues cabo era el jefe de pareja, me tendió cariñosamente su diestra, mientras exclamaba:¡Qué sorpresa encontrarle y que alegría saludarle!. A seguida del saludo vino una pregunta inevitable: ¿Pero qué hace usted por ahí a estas horas?. Hube de improvisar una historia: Estamos entre hombres cabales, le dije, y no procede hablar con remilgos. Estos dos amigos y yo vamos de excursión con tres muchachas, y como yo, por mi significación política, estimé escandaloso llegar los seis en cuadrilla al hotel de Avilés, donde debemos pernoctar, acordamos que el automóvil con las mujeres fuese por delante, y que luego de dejarlas en la villa retrocediera, a fin de recogernos a nosotros que, mientras tanto, paseamos para estirar las piernas. El cabo a su vez explicó: Pues nosotros nos encontrábamos en nuestro cuartel, cuando un vecino ha venido a avisarnos de que ahí se estaba haciendo un alijo, y vamos a ver que hay de cierto en la referencia. El cabo nos estrechó la mano a los tres viandantes y siguió con su subordinado carreta abajo

La también denominada Revolución "bolchevique española" fue sofocada por la intervención del ejército.

Decálogo del joven socialista

En febrero de 1934 se publicó en Renovación, el Órgano de la Federación de Juventudes socialistas de España el Decálogo del joven socialista. Es escalofriante y seguramente Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y Carmen Calvo lo omitirán en su nueva Ley de Memoria Democrática y por la verdad. ¿Democrática?

1.º Los jóvenes socialistas deben acostumbrarse a las movilizaciones rápidas, formando militarmente de tres en fondo.

2.º Cada nueve (tres filas de tres) formarán la década, añadiéndole un jefe, que marchará al lado izquierdo.

3.º Hay que saludar con el brazo en alto –vertical– y el puño cerrado, que es un signo de hombría y virilidad.

4.º Es necesario manifestarse en todas partes, aprovechando todos los momentos, no despreciando ninguna ocasión. Manifestarse militarmente, para que todas nuestras actuaciones lleven por delante una atmósfera de miedo o de respeto.

5.º Cada joven socialista, en el momento de la acción, debe considerarse el ombligo del mundo y obrar como si de él y solamente él dependiese la victoria.

6.º Solamente debe ayudar a su compañero cuando éste ya no se baste a ayudarse por sí solo.

7.º Ha de acostumbrarse a pensar que en los momentos revolucionarios la democracia interna en la organización es un estorbo. El jefe superior debe ser ciegamente obedecido, como asimismo el jefe de cada grupo.

8.º La única idea que hoy debe tener grabada el joven socialista en su cerebro en que el Socialismo solamente puede imponerse por la violencia, y que aquel compañero que propugne lo contrario, que tenga todavía sueños democráticos, sea alto, sea bajo, no pasa de ser un traidor, consciente o inconscientemente.

9.º Cada día, un esfuerzo nuevo, en la creencia de que al día siguiente puede sonar la hora de la revolución.

10.º Y sobre todo esto: armarse. Como sea, donde sea y «por los procedimientos que sean». Armarse. Consigna: Ármate tú, y al concluir arma si puedes al vecino, mientras haces todo lo posible por desarmar a un enemigo.