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De aquí para allá: Manzanares el Real

Víctor de la Serna nos descubre la gastronomía y lo que hay que hacer y visitar en esta localidad madrileña.

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En pleno Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares, al pie de La Pedriza, Manzanares la Real es una población que, además de su castillo, tiene unos parajes muy especiales como el parque de Guadarrama. El castillo de Manzanares es una construcción tan relevante que puede ser considerada la mejor de la Comunidad.

Los principales monumentos son:

Castillo de los Mendoza. Es el castillo mejor conservado de la Comunidad de Madrid. Alberga una ermita románico-mudéjar del siglo XIII. Es una construcción de final del gótico que es utilizada para exposiciones y conciertos. Tiene una galería gótica en el primer piso digna de mención.

Ayuntamiento nuevo y viejo, tardomedieval y renacentista.

Puente viejo. La importancia de este puente radica en que fue paso obligado de la Cañada Real Segoviana, que era utilizada por la Mesta para desplazar el ganado por España, lo que constituía una importante fuente de ingresos para la villa, que cobraba un impuesto –el Pontazgo- por el paso de mercancías y de ganado.

Iglesia de Nuestra señora de las Nieves, con pórtico renacentista.

Ermita de la Peña Sacra, con vistas a la Pedriza. - En sus alrededores, visitar el embalse de Santillana y el ventisquero de la condesa.

¿Dónde comer?

Parra. Lo avalan más de 40 años -son ya tres generaciones de la familia- de fiel servicio en la calle de los Panaderos de Manzanares, junto al Ayuntamiento. Una mesa serrana previsible pero de correcta calidad con su ensalada de queso de cabra, sus arroces (paella valenciana, arroz con bogavante), su paletilla asada y sus carnes rojas de Guadarrama. Los postres no son particularmente locales (tiramisù, tarta de queso), pero están hechos en la casa y saben bien.

La Cocina de Jesús. Esto es para saberlo: por fuera es la multitudinaria cafetería Manín, pero dentro tiene este apartado digamos 'gastronómico' en el que ofrecen un muy correcto menú a base de cuatro primeros y cuatro segundos platos, que varían. Especialidades bastante variadas: queso brie con cebolla caramelizada, ensalada de salmón, 'risotto' de setas y carabineros, fabada, tataki de atún, chuletillas de cordero, entrecot de ternera serrana, albóndigas de rabo de toro, tarta de queso.

La Cabaña (en Soto del Real, a 7 kms.) Un chalet moderno con jardín y amplias vistas a la imponente sierra de Guadarrama. Y, dentro, una agradable cocina, quizá la más valorada de la zona. Hasta sofisticada: las croquetas, no de jamón, sino de chipirones en su tinta y langostinos con curry. O, si no, de cabrales con cebolla caramelizada. Y carpaccio de rape con aceite de cebollino y sal de aceituna negra, y las carnes a la parrilla de carbón de encina, a elegir entre choto serrano, vaca gallega Angus norteamericano o wagyu japonés. Y se termina de forma igualmente cosmopolita con una filloa rellena de crema de naranja y salsa de toffee.

Beber

No demasiado lejos de aquí, unos 80 kilómetros hacia el sur, está la renacida zona vitícola de la sierra de Gredos, cuya parte madrileña se centra entre San Martín de Valdeiglesias y Cadalso de los Vidrios. Hay que probar los espléndidos tintos de garnacha y blancos de albillo de las bodegas Marañones, Bernabeleva y Comando G.