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De aquí para allá: Taganana

Encarna Jiménez y Víctor de la Serna nos hablan de la gastronomía y lo que hay que hacer y visitar en esta localidad tinerfeña.

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Una de las poblaciones más antiguas de la isla de Tenerife es este bello lugar de Taganana en el distrito y Parque natural de Anaga. En el s. XVI ya tenía parroquia y fue independiente en el s. XIX . Está situado entre bonitos roquedos y playas, tiene bosques de laurisilva y algunos sitios especialmente atractivos.

Su población está diseminada en varios núcleos. El más importante es el de Taganana. Aquí encontramos la iglesia de la virgen de las Nieves, s.xvi y la Ermita de Sta catalina. Hay otros lugares con diferentes ermitas. El monte de las vueltas las rocas de los hombres, sus playas y sus construcciones de tipo popular y lagares, hacen de este lugar de 555 habitantes, un sitio muy especial con maravillosas vistas y excursiones muy especiales.

¿Dónde comer?

La Ola. La mejor apuesta en Taganana es este pequeño establecimiento que nos ofrece, aparte de unas vistas impresionantes sobre la playa del Roque, dos cosas de interés, y que pocas veces suelen coincidir en un mismo establecimiento: buenos pescados locales, bien frescos (cherne a la espalda, pulpo frito) y pizzas artesanas. Se termina con una mousse de gofio con naranja confitada, para mantener el tono local.
Playa Casa África. Única competencia local de La Ola, un bar playero que sirve (sólo hasta las 6 de la tarde) una aceptable cocina local, esencialmente el consabido pulpo frito.

Kazan (en Santa Cruz de Tenerife, a 10 kms.) Estando Santa Cruz tan cerca, queda ampliamente compensada la escasez de restaurantes de Taganana. Y, como ejemplo, el que posiblemente sea el mejor restaurante de la capital tinerfeña, ¡nada menos que un japonés! Un 'sushi chef' de talento, Tadashi Tagami, ofrece una de las mejores experiencias niponas que podamos encontrarnos en España. Sashimi de toro (es decir, ventresca de atún rojo) con wasabi fresco, niguiris de cococha de merluza, almejas en tempura, y de postre una torrija en sake, o sashimi de frutas con su sorbete helado.

Beber

Pues, si lo encontramos, el magnífico Táganan que aquí elabora un enólogo tinerfeño, Roberto Santana, a partir de las viejísimas viñas del viticultor José Ángel Alonso: tanto el tinto Margalagua como el blanco Amogoje. Vinos volcánicos, de enorme personalidad. Ni siquiera les tendremos en cuenta que le gustaron mucho al presidente Obama en un restaurante de Nueva York…