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De aquí para allá: Fráncfort del Meno

Encarna Jiménez y Víctor de la Serna comentan lo que hay que hacer, ver y comer en la capital financiera de Alemania.

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La ciudad más poblada del Estado de Hesse, en la Alemania federal es una gran capital financiera, sede del Banco Central Europeo y del Deutsche bank. También tiene una larga historia de época de los romanos. Fue lugar de frontera y, posteriormente, capital del Sacro Imperio Romano Germánico en la edad Media y sede imperial con los Austrias.

Además de ser un lugar de cruce aéreo y ferroviario tiene una gran feria del automóvil y del libro.

Visita:

El centro de la ciudad fue reconstruido después de la IIª Guerra mundial. El barrio de Römer puede considerarse de nueva factura. También están en el centro la calle comercial Zeil y la iglesia de S. Pablo. También se conserva la casa natal de Goethe y el palacio antiguo de la Ópera.

Para tener una vista de la ciudad podemos acudir a la Maintower, desde donde veremos el perfil de la ciudad y su "skylane" .

En el apartado museográfico, hay que visitar la zona del Museumsufer, donde se encuentra el Städel museum, una gran pinacoteca, el museo de arquitectura o el de artes decorativas.

En memoria de la famosa Escuela de Fráncfort –Adorno, Horkheimer, Habermas, Marcuse, Krakauer etc, hay que recordar que aquí se encuentra la sede de la Biblioteca Nacional de Alemania. Hay donde leer.

¿Dónde comer?:

Weinsinn. 'El sentido del vino', se llama el restaurante de André Rickert, decorado al estilo años 50 pero con una cocina mucho más actual. Y eso significa muchos guiños a lo español, que es lo que lleva por el mundo: vean así ese plato principal titulado 'cerdo ibérico, guisantes, cebolla, sésamo'. O ese entrante de 'mollejas, pulpo, coliflor y perejil' en el que 'pulpo' viene escrito en español. Ya menos español el postre de ruibarbo, queso fresco, almendras y vainilla. Gran carta con más de 200 vinos.

Döpfner im Maingau. Un hotel-restaurante muy agradable, regentado por la familia Döpfner, con una cocina fresca y de toques regionales bien hecha por Jörg Döpfner. Esta primavera, por ejemplo, ofrecen un menú de temporada 'siete platos, siete hierbas' con cosas como 'Borraja: Salmón salvaje marinado en borrajas y rábano picante, con espárragos verdes y ensalada de hierbas' o 'Berros: Lenguado asado con salsa de berros y puré de patata con panceta".

Klaane Sachsehäuser. Una posada rural típica, abierta desde 1886, con buena y sencilla cocina típica de Fráncfort, incluidas, sí, las salchichas de Fráncfort con chucrut, la morcilla con puré de patatas, salsa de manzana y cebollas asadas, el codillo de cerdo, y le clásico strudel de manzana con salsa de vainilla. Vamos: la cocina alemana de siempre.

Beber

En Alemania, y más en Renania, se beben vinos blancos de uva riesling, de los que fueron famosos primero los dulces, pero ahora los secos son sensacionales, La zona vitícola que rodea Fráncfort es Rheinhessen, y apunten tres nombres de bodegas señeras: Keller, Wittmann y Gunderloch.

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