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Psicología: La autoestima

Federico entrevista al psicólogo Ramón Oria de Rueda por las causas de la pérdida de autoestima entre los más pequeños.

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El psicólogo Ramón Oria de Rueda ha comentado con Federico Jiménez Losantos en Es la Mañana... las claves para mejorar la autoestima.

La autoestima son las percepciones, pensamientos, evaluaciones, sentimientos y tendencias de comportamiento dirigidas hacia nosotros mismos, hacia nuestra manera de ser y de comportarnos, y hacia los rasgos de nuestro cuerpo y nuestro carácter. Es la percepción evaluativa de nosotros mismos.

Afecta a nuestra manera de estar y actuar en el mundo y de relacionarnos con los demás. Todos tenemos una imagen mental de quiénes somos, qué aspecto tenemos, en qué somos buenos y cuáles son nuestros puntos débiles.

Nos formamos esa imagen a lo largo del tiempo, empezando en la infancia y a través de nuestras experiencias vitales. Esta imagen mental contribuye a nuestra autoestima. La autoestima permite enfrentarse a la vida con mayor confianza, benevolencia y optimismo, y alcanzar más fácilmente sus objetivos y autorrealizarse. Desarrollar la autoestima -de forma realista- es ampliar la capacidad de ser felices.

Muchas personas tienen un nivel de autoestima inferior al natural. Los motivos por los que esto ocurre son diversos, y pueden encontrarse en la influencia negativa de otras personas, en un autocastigo o en un déficit de comprensión o de compasión por las acciones que uno realiza.

La autoestima no es arrogancia o narcisismo, no se expresa mediante la autoglorificación a expensas de los demás, o a través del afán de ser superior a otras personas o de rebajarlas para elevarse uno mismo. De hecho, el narcisismo es un síntoma de baja autoestima.

Una persona con una autoestima saludable se acepta y quiere a sí misma incondicionalmente, aceptando tanto las virtudes como los defectos. Una persona narcisista no es capaz de conocer y/o aceptar sus defectos, siempre trata de ocultarlos, al tiempo que trata de amplificar sus virtudes ante los demás para tratar de convencerse a sí misma y dejar de sentirse culpable por sus defectos.

Los desequilibrios de autoestima pueden conllevar trastornos psicológicos, afectivos, intelectuales, de conducta y trastornos somáticos. Por ejemplo, ideas de suicidio, depresión, pérdida de la visión de futuro, trastornos en el sueño, irritabilidad, enfoque vital derrotista, miedo, dificultad de comunicación, tendencia a utilizar sustancias nocivas, anorexia, bulimia...