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De aquí para allá: Covarrubias

Encarna Jiménez y Víctor de la Serna hablan de la gastronomía y lo que hay que hacer y visitar en esta localidad burgalesa.

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La llamada "Cuna de Castilla" fue fundada por Chindasvinto (S. VII) en la comarca del Arlanza, a 40 Km. de Burgos, sobre castro romano. Tuvo un periodo de dominación musulmana, pero en el S. X Fernán González, el que unificó la Castilla independiente, la convirtió en su sede. Su importancia es grande mientras domina un amplio territorio de Castilla, gracias al Infantado fundado por su hijo, García Fernández, que acaba en el S. XVIII.

Actualmente, tiene poco más de 600 habitantes, pero está muy cuidada y conserva todo su sabor medieval y renacentista. La familia Covarrubias dio en el S. XVI un gran arquitecto y otros destacados personajes en el ámbito religioso y cultural. Covarrubias estuvo amurallada hasta finales del S. XVI pero todavía podemos ver sus huellas junto al río y en el pueblo.

El monumento defensivo más singular es la Torre de Fernán González (S. X-XII). En él se ve la influencia mozárabe que viene de los visigodos. Es robusta y con cuatro alturas.

Muy especial es la puerta del Archivo del Adelantado de Castilla, que da entrada a la villa (Puerta Real) atravesando un edificio de estilo herreriano con enormes contrafuertes. Fue construido por Felipe II y aloja la oficina de Turismo.

Entre los edificios religiosos destaca la Colegiata de S. Cosme y S. Damián. Construida en el S. XV, fue añadiendo riquezas hasta el S. XVIII. Claustro del XVI, órgano del XVII, altares barrocos etc. Alberga el Museo Municipal con piezas desde el Románico. Entre sus joyas se encuentra el sepulcro gótico de Kristina de Noruega, la esposa del infante Don Felipe, hermano de Alfonso X, y obras de Berruguete o Van Eyck.

No menos interesante es la iglesia de origen románico de Santo Tomás, reconstruida en el S. XV. Posee hermosos retablos, pila bautismal románica, tablas flamencas y órgano barroco.

Hay que recorrer sus calles para ver la arquitectura de adobe y madera. Entre ellas está la Casa de Doña Sancha. También encontramos el palacio de Fernán González, ahora Ayuntamiento, con un arco del S. XII y la casa del Obispo Pedro Peña, del S. XVI. Los Rollos jurisdiccionales nos recuerdan que tuvo jurisdicción propia.

Dónde comer:

  • De Galo. Galo es Galo Rodrigo, y lleva 20 años ante los fogones de este buen restaurante, pero hace más de un siglo que en este casa de adobe funciona una posada por la que pasaron Federico García Lorca y Blas de Otero, y en cuyas cuadras está ahora el comedor. Allí sirven la más tradicional cocina burgalesa: colmenillas guisadas, cordero asado, olla podrida, carnes rojas a la brasa, flan de dos chocolates. Sólo abre a mediodía.
  • Casa Galín. Galo y Galín: ¡fácil de recordar! En la plaza mayor, y regentados por la misma familia desde el siglo XIX, una pensión y restaurante muy clásicos, donde de nuevo se recita la cocina de aquí: olla podrida, cordero lechal asado, pollo de corral en pepitoria.
  • Hotel Nuevo Arlanza. La tercera opción de Covarrubias es el amplio comedor de este hotel, donde organizan hasta cenas medievales. (Para los muy aficionados a este tipo de cosas...). Y cocina tradicional castellana con cordero burgalés, una morcilla de arroz casera muy reputada, setas de la tierra, truchas...

Pocos saben que a mitad de camino entre la Rioja y la Ribera del Duero existe una pequeña denominación de origen, la del Arlanza, que se esfuerza por rescatar los viejos viñedos de la ribera de este río. Hay buenos vinos del Arlanza, y sobre todo los de dos muy pequeñas bodegas pueden ser extraordinarios. Una se llama Sabinares y Viñas y la otra es la de un joven francés que también elabora en Rioja y Navarra, Olivier Rivière. Busquen sus vinos.

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