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Xavier Colas explica lo ocurrido en el aeródromo de Kramatorsk

Luis Herrero analiza con el corresponsal de El Mundo Xavier Colas lo ocurrido en el aeródromo de Kramatorsk.

En casa de Herrero

El audio empezará a sonar cuando acabe el anuncio

Este martes, las fuerzas especiales ucranianas y milicias se han hecho con el control del aeródromo de la ciudad de Kramatorsk, en la región oriental de Donetsk, baluarte de la sublevación contra el Gobierno de Kiev. Xavier Colas, enviado especial de El Mundo, ha afirmado en esRadio que desde allí ve la situación con mucha capacidad de volverse un panorama inestable" ya que existen "en torno a diez u once puntos en los que los rebeldes se han hecho fuertes, ocupando edificios oficiales, parapetados con barricadas, armados…".

En este sentido, ha explicado que lo que ha ocurrido hoy es que "después de varios anuncios de que se lanzaba la operación antiterrorista al final el gobierno ucraniano ha tenido que hacer algo", al tiempo que ha señalado que "ha ido a lo más fácil que era el aeródromo" porque "por propia definición está situado a las afueras". "Aun así, cuando han llegado las tropas se han visto por un momento encerradas porque ha llegado población civil que se ha posicionado en forma del gobierno y han formado unas cadenas en torno a ellos", añadió.

Respecto al modo de sobrepasar la barrera humana, el corresponsal de El Mundo ha explicado que según la versión de los rebeldes pro rusos "se han producido 4 muertes", mientras que "cuando han llegado los civiles, de acuerdo con los testigos presenciales, se ha producido una interlocución entre el jefe de la brigada Ucraniana con los civiles que se habían desplazado en ese momento" al enterarse de lo que ocurría. "En ese sentido no ha llegado la sangre al río", añadió al tiempo que afirmó que "sí que se han vivido momentos de tensión antes de que esto se iniciase".

Xavier Colas ha señalado que "el principal problema es que no se trata de un ejército" a diferencia del "caso de Crimea". Así, ha explicado que "en este caso se detecta enseguida la presencia de muchos reinos taifas, mucho aficionado con metralletas, chavales muy jóvenes empuñando armas…" lo que supone que "ante unas primeras bajas, sean reales o no, cualquiera puede empezar a tomarse la justicia por su mano en cualquiera de los edificios ocupados". "Se trata de una situación muy difícil de controlar y muchísimo más voluble de la que podíamos vivir en Crimea", sentenció.