Menú

Luis Herrero entrevista a Francisco García Marquina

Luis Herrero habla con Francisco García Marquina, biógrafo de Camilo José Cela, sobre los nuevos capítulos de la obra literaria La Colmena.

En casa de Herrero

El audio empezará a sonar cuando acabe el anuncio

Francisco García Marquina, biógrafo y amigo de Camilo José Cela, señaló en En Casa de Herrero que desconocía la existencia de la versión de La Colmena sin censura aunque "sé que Camilo peleó con la censura constantemente, en todas sus novelas".

En este sentido, explicó que el manuscrito de La Colmena data del año 1945 y al año siguiente "lo presentó a la censura que lo echó para atrás y lo consideró inmoral, pornográfico…". Del mismo modo, García Marquina añadía que "parece ser que una copia de ese manuscrito enviado a la censura es la que llegó a manos de Noel Salomón, casi coetáneo de Cela y director del Instituto de Estudios Ibéricos de la Universidad de Burdeos y experto en el Siglo de Oro".

El biógrafo dijo que "la versión que manda Cela estaba llena de barbaridades a tenor de lo que mandaba la censura en esta época" porque estaba "llena de escenas de sexo explícito muy puro y algunas de lesbianismo".

Para ilustrar la explicación, García Marquina leyó un fragmento censurado: "Celia desnuda sale de detrás de la cortina y se echa sobre Lola y le lame todo el cuerpo. Sobre la habitación flota el respirar de las dos mujeres hasta que una de ellas cae sobre los baldosines haciéndose una paja".

Respecto a la diversidad de versiones, explicó que "Cela hizo otra reformada mucho más suave el año siguiente y después en el 48 hizo otra que tiró a las llamas de la chimenea y volvió a reformarla; en el 49 finalizó una versión en vista de que también se la iban a rechazar los censores españoles y la mandó a Argentina". "En definitiva, la versión que se publicó por primera vez en Buenos Aires en el 51, había pasado por la censura", sentenció.

"Lo que poca gente sabe son aquellos párrafos que obligaron a Cela a rectificar y que el lo admitió", dijo y mencionó una escena del capítulo IV "cuando Victorita le dice al Usurero: esta agobiada necesita dinero, por 6000 duros se la estoy chupando a usted y a quien mande durante toda la vida". Así, cuenta García Marquina, que la censura se lo echó atrás y lo cambió por: "soy capaz de estar toda la vida obedeciéndole a usted".

En cuanto a la opinión que tendría Cela sobre la publicación de la reedición, explicó que "el texto de toda la vida debe mantenerse porque es con el que Cela estaba satisfecho y consta en el depósito de manuscritos de la Fundación Cela". "Esas escenas eróticas de alto voltaje las hacía con intención de que al eliminarlas pudieran transigir con otras más llevaderas que se contenían en el texto, era una táctica", concluyó el biógrafo de Camilo José Cela.