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Cultura: 'Matar a Prim'

Luis Herrero analiza con su autor, el criminólogo Francisco Pérez Abellán, el libro Matar a Prim.

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En Casa de Herrero

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Francisco Pérez Abellán, autor de Matar a Prim, ha afirmado En Casa de Herrero que el asesinato de Prim fue "sin duda una conspiración". "Se convirtió el asesinato de un gran hombre o el magnicidio en una industria y salió totalmente indemne durante 140 años hasta que un grupo de investigadores hemos descubierto sin ninguna duda quién lo mató y por qué", sentenció.

Así, ha explicado que "el general Serrano, el de la calle Serrano de Madrid, es probablemente el hombre táctico de la muerte de Prim y el duque de Montpensier, Antonio de Orleans, es el que pone el dinero para pagar todas las múltiples veces en que se intentó matar a Prim, en dos meses tres".

En lo que al aporte fundamental de su investigación y su consiguiente libro se refiere, el autor ha comentado que "esta vez el asesino no puede escapar porque el general Serrano, regente de España en ese momento, se presenta, a los pocos minutos de llegar herido de muerte y probablemente desmayado, en la casa del herido siendo uno de los mayores enemigos y se hace cargo de todo".

De modo que ha defendido que el mecanismo de la muerte es que "bien por acción o por omisión Serrano es el responsable, o le mataron por orden suya o por su consentimiento". Así, ha ratificado que de las dos teorías existentes la primera que defiende la llegada de Prim a casa y su muerte a los tres días como consecuencia de los disparos y la segunda en la que se dice que no llega tan grave incluso se llega al convencimiento de que puede mejorar pero alguien lo mata "la correcta es la segunda".

Respecto a la enemistad que había entre Prim y Serrano, Abellán ha explicado que "el agosto anterior Prim había intentado tirar por la ventana al general Serrano, el que tuvo las primeras relaciones sentimentales y sexuales con la reina Isabel II, que fue durante la época aquella espadón, golpista, monárquico, fue el último presidente de la I República de España, se hizo rico con el tráfico de esclavos en Cuba siendo capitán general... "Todo esto es nuevo", afirmó al tiempo que denunció el nombre de la calle Serrano "creo que habría que llamarle avenida del general Prim para cambiar al asesino por la víctima o que se llame calle del asesino Serrano".

En este sentido, el criminólogo ha esclarecido que "Prim no fue nunca autopsiado con anterioridad" y ha añadido que la primera vez que recibe una macro revisión en todo el cuerpo y un chequeo médico absoluto es ahora". "Nunca antes se ha hecho nada, y todo lo anterior es absolutamente mentira, estamos en condiciones de negarlo", defendió.

"Al hacer la primera autopsia encontramos que las heridas no están cerradas en ningún momento, por lo que no han podido pudrirse. Este hombre muere sangrando por estas heridas que no son tratadas de ninguna de las maneras", sentenció.

Así, Pérez Abellán ha explicado que "murió antes de desangrarse del todo, las heridas nunca se cerraron como se inventó un doctor" y ha rechazado la historia de 1960 de Pedro Rius, concretamente "el epílogo donde el doctor Alfonso de la Fuente Chaos dice que moriría por la infección de sus heridas"."Todo forma parte de una conspiración en la que se ha dejado libre de toda policía y toda vigilancia para que lo maten", sentenció.