Ejemplar.
este chaval es un aficionado... sólo recordar a Shawn Kemp, estrella de los Seattle Supersonics a finales de los noventa, ocho hijos con siete mujeres distintas. Menudo crack!!!
Dieciséis millones de euros consiguen el silencio de una persona, y lo que haga falta; hasta dejarse coser la boca.
Esa ha hecho el negocio de su vida. Solo falta que el hijo también le salga futbolista cuando sea mayor, y a ser posible como el padre, y entonces el negocio sí que sería redondo.
Adivino sin ningún esfuerzo, que hay millones que se lo harían por menos.
Ya me gustaría tener la posibilidad económica de hacer una propuesta
en firme y en privado a muchas (y hasta muchos), de los que abominan "en abierto" de este hecho, si es que se ha producido.