
El 22 de junio de 2016, el exmarine norteamericano de origen venezolano Dahud Hanid Ortiz irrumpió en un despacho de abogados en el madrileño barrio de Usera y asesinó a sangre fría a golpes y con un hacha a dos empleadas, Maritza Osorio y Elisa Consuegra y a un cliente que estaba arreglando papeles en ese momento, John Pepe Castillo.
El asesino irrumpió buscando al abogado del despacho, Víctor Joel Salas, que era, al parecer, el amante de su mujer. Terminó prendiendo fuego la oficina.
Ahora que José Luis Rodríguez Zapatero ha mediado para dejarlo en libertad en representación de Venezuela y en un intercambio de presos con EEUU, Víctor Salas dice estar aterrado.
En una entrevista en Es la Mañana de Federico este jueves, Víctor Salas confiesa que tiene miedo, que está aterrado y más después de sentir la indefensión de las autoridades españolas, que después de saber que este asesino ha quedado en libertad, nadie se ha puesto en contacto con él.
Salas ha contado que tras conocer el pasado 21 de julio que Zapatero había mediado entre EEUU y Venezuela para dejar libre a varios presos considerados políticos y entre los que estaba el asesino Dahud Hanid Ortiz, las autoridades alemanas (país en el que vive su ex amante y ex pareja del asesino), le contactaron para saber si estaba viviendo en el país, para ofrecerle protección. Sin embargo, desde las autoridades españolas no ha recibido llamada alguna.
"Hasta el día de hoy no se ha puesto en contacto conmigo ninguna autoridad competente, ni Policía, ni representante oficial de España. Ningún Organismo. Ni conmigo ni con ninguna de las familias de las víctimas. Todo el mundo está mirando para otro lado", decía preocupado. Esto es algo que no entiende el abogado y se preguntaba "quién sabe si porque Zapatero medió como colaborador. Pero el Gobierno no se ha pronunciado, ni Exteriores, ni Justicia, ni Interior. Nadie se ha puesto en contacto con nosotros".
Sin embargo, "las prevenciones en Alemania según me han dicho están siendo máximas por este tema y están estudiando no permitirle la entrada en zona Schenghen".
Víctor Joel Salas lamentaba que "esto me cambia la vida a mi, a las familias de las víctimas. Tenemos miedo. Incertidumbre. Sentimos desprotección e indefensión por parte del Estado, porque no encontramos esa protección que nos debería dar".
En este sentido ha hecho un "llamamiento a las autoridades para que actúen diligentemente y con rapidez y profesionalidad y que protejan a las familias".
Además, el abogado pedía que "revisen el expendiente que se instruyó en juzgados españoles. También el proceso venezolano que fue un proceso caótico y alejado de cualquier normativa internacional. Venezuela juzgó a este asesino sin tener competencia para hacerlo. ¿Este señor mata a tres personas en España y es juzgado en Venezuela? ¿Y hoy en día es americano y lo sueltan? Es una farsa total".
En cuanto a Zapatero le ha pedido que "enmiende lo que ha ocasionado. Supiera o no a quién iba a poner en libertad, hoy sí tienen responsabilidades morales y jurídicas. Hoy sí tiene usted que poner cartas en el asunto y arreglar este proceso mal llevado. "
Víctor Sala ha contado que sigue en contacto con las familias de los asesinados y "no entienden lo que está pasando. Me dicen: "Víctor no lo entendemos, por qué la vida de un americano vale más que la vida de tres personas…""
Precisamente la figura del expresidente Zapatero es importante para Víctor, quien insistía en que no se sabe si Zapatero sabía o no a quién iba a liberar, pero "lo que está claro es que lo supiera o no ahora lo sabe y si tuvo el tiempo y los contactos para mediar en la liberación ahora puede llamar a Marcos Rubio y decirle que nos colaron un asesino. Él no es un preso político. Es un psicópata es peligroso para cualquier ciudadano y España no está tomando cartas en el asunto. Deberían nombrarlo de peligro común para restringir su entrada en el espacio Schengen", concluía.