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De aquí para allá: Villalcázar de Sirga

Isabel González y Víctor de la Serna hablan de esta localidad palenciana famosa por haber sido sede de la Orden del Temple.

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Villalcázar perteneció a la poderosa Orden de los Caballeros Templarios de monjes guerreros y luego a la Orden de Santiago.

Estamos en el Camino de Santiago, y debemos detenernos en esta localidad de Tierra de Campos de apenas 200 habitantes para visitar dos monumentos: La Iglesias de Santa María la Blanca y la Ermita de la Virgen del Río.

En la localidad hay que visitar la imponente Iglesia de Santa María la Blanca. Se trata de una espectacular construcción de los siglos XII y XIII, a caballo entre el Románico y el Gótico, definida como la "Capilla Sixtina del románico-ojival".

Además de las maravillas de su interior, como la imagen de la Virgen de las Cántigas (siglo XIII), los sepulcros en piedra policromada del infante Don Felipe y esposa, y el soberbio retablo hispano-flamenco fechado hacia 1500, sorprende el doble friso de su portada.

(Enfrente de la Iglesia se encuentra el antiguo Palacio de los Condes de VILLASIRGA, que hoy es sede del Ayuntamiento, la Oficina de Turismo, la Biblioteca, la Casa del Peregrino y el Centro Médico).

2.- A cierta distancia de la villa, encontramos la Ermita de la Virgen del Río, patrona del pueblo.

Dentro de la ruta jacobea se puede visitar también la vecina Frómista, capital del románico palentino, con iglesias como la de San Martín (s. XI), auténtica joya de este estilo arquitectónico por su pureza de líneas.

¿Dónde comer?

Mesón de Villasirga. Mesón castellano, antiguo depósito municipal de cereales, del siglo XVII, abierto hace 50 años como casa de comidas, con una decoración típica. Aquí se ofrece una cena medieval a la antigua usanza, es decir, comiendo sin manos y empleando una hogaza de pan como plato sobre el que degustar las viandas castellanas: morcilla, lechazo asado, leche frita, esencialmente.

Mesón Los Templarios. Pablo Payo, 'Pablo el Mesonero', abrió hace 30 años su segundo establecimiento en la plaza mayor de Villalcázar, en este caso en el antiguo hospital de peregrinos. La oferta es breve y prácticamente idéntica a la del mesón hermano, con el cordero asado de estrella.

Las Vigas (en Carrión de los Condes, a 5 kms.). Otro edificio histórico del Camino de Santiago: un antiguo monasterio benedictino, el de San Zoilo, perteneciente a la Abadía de San Pedro de Cluny desde agosto de 1076, con claustro plateresco del siglo XVI, monumento histórico-artístico nacional. Hoy es un hotel con mucho encanto con este comedor de cocina bastante ambiciosa que ocupa la despensa, el desván y la antigua cocina de los monjes. Platos tradicionales castellanos como las mollejas, las manitas de lechal, el lechazo churro al horno, los revueltos con morcilla, setas o riñones, pero también una merluza al horno con salteado de piñones y juliana de verduras o una presa de cerdo ibérico con medallón de queso de cabra y compota de tomate.

Beber

Aquí se suele beber clarete de Cigales, una denominación que llega hasta la palentina villa de Dueñas, pero casi toda ella en Valladolid. La nueva denominación burgalesa de Arlanza también se adentra en Palencia. Si buscamos vino palentino, que lo hay, aunque poco, está el de Bodegas Zarzavilla, de Frómista, que es un honrado tinto de tempranillo, y en la zona del Arlanza los también tintos de Pagos de Negredo y de Ladrero.